¿Qué es la segunda oportunidad y cómo funciona?

El beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho, conocido también como “segunda oportunidad”, es el mecanismo que permite que las personas físicas que presentan concurso puedan tener otra oportunidad sin tener que asumir la carga de una parte o de la totalidad de las deudas que la llevaron a presentar el concurso. Aunque ya habíamos introducido este tema en artículos anteriores, después de asistir a un seminario reciente impartido por los Jueces del Mercantil, pienso que es importante profundizar sobre ello.

¿Cómo se adquiere este beneficio?

No es un procedimiento fácil, puesto que previamente se tiene que haber intentado llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos con los acreedores, que normalmente suelen acabar sin acuerdo, y después se tiene que tramitar el concurso de acreedores. Una vez finalizado el concurso por liquidación o por insuficiencia de masa activa, el deudor persona física podrá solicitar el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho. Para que el juez conceda el beneficio hace falta que se den una serie de requisitos:

  • Que el concurso no le haya declarado culpable.
  • Que el deudor no haya sido condenado por delitos contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, contra Hacienda o la Seguridad Social, falsedad documental o contra los derechos de los trabajadores en los diez años anteriores a la declaración del concurso;
  • Que haya intentado llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos y;
  • Que haya satisfecho íntegramente los créditos contra la masa y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, que haya satisfecho, al menos, el 25% del importe de los créditos concursales ordinarios.

¿Y si no se cumple alguno de los requisitos?

Alternativamente, si no se dan los requisitos anteriores, se establecen otros requisitos que se tendrían que dar:

  • Que el deudor acepte someterse a un plan de pagos que tendrá que presentar junto con la solicitud de exoneración;
  • Que haya cumplido las obligaciones de colaboración previstas a la Ley Concursal;
  • Que no haya obtenido este beneficio en los últimos diez años;
  • Que no haya rehusado una oferta de trabajo adecuado a su capacidad en los últimos cuatro años y;
  • Que acepte de forma exprés que la obtención de este beneficio se hará constar en el Registro Público Concursal y será pública durante cinco años.

Una vez finalizado el concurso, si se dan los requisitos para otorgar el beneficio, los jueces suelen concederlo, pero previamente se tiene que tramitar el posible acuerdo extrajudicial de pagos y todo el procedimiento concursal, proceso que puede alargarse más de un año. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los créditos públicos, es decir, con Hacienda y Seguridad Social, no son exonerables. Por lo tanto, es recomendable hacer un estudio previo de la composición del pasivo para determinar la viabilidad de conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho.

Sandra Morillo

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Rius Consultors

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